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Vilallonga del Camp

 

 

VILALLONGA DEL CAMP
Municipio del Tarragonès, situado a la derecha del río de la Glorieta, que forma su límite con el Rourell. El término municipal tiene una extensión de 9,24 Km², y está atravesado por la riera de Vilallonga o de la Selva, afluente del río Francolí por la derecha.
El pueblo de Vilallonga, que es un claro ejemplo de pueblo camino, único núcleo urbano del término, se encuentra situado a 124 metros de altitud, a la derecha de la riera del mismo nombre. Pertenece al partido judicial y al arciprestazgo de Valls.
El municipio comprende, además del antiguo término de Vilallonga, los históricos de Carxol, Les Sorts, y el de Mas de l'Obra, la masía y antigua cuadra de la Montoliva y el antiguo pueblo de la Font de l'Astor.
La agricultura continúa teniendo importancia en la economía de Vilallonga. El regadío, que aprovecha las aguas del río de la Glorieta, de pozos y de minas, ocupa más de la mitad del terreno que se cultiva. Los principales cultivos son los avellanos, la viña, los almendros, los olivos, los algarrobos, los melocotoneros y la huerta.
La ganadería y la industria no tienen excesiva incidencia en el municipio.
En cuanto a la demografía, después de una merma de población que se produjo entre los años 1930 y 1955, no ha dejado de crecer, debido a la proximidad del núcleo industrial del Morell y la Pobla de Mafumet.
La población actual es de 1.220 habitantes.
La primera noticia documental de Vilallonga consta del 1174, ya que aparece mencionada como una partida de tierra.

En el año 1213, Pere I prometió que nunca haría donación, vendería, empeñaría ni infeudaría la villa. Por este motivo la jurisdicción se mantuvo en poder de los condes-reyes hasta el 1391, año en que fue vendida al arzobispo de Tarragona por Joan I.
Durante la primera mitad del siglo XIV, la familia Montoliu tuvo los derechos sobre la villa y fueron vendidos, conjuntamente con los del Catllar y Puigdelfí, a Pere de Requesens en el año 1344.
Curiosamente, el censo de 1358 señala como señor del lugar a Berenguer de Requesens, mientras que el de 1365-70 nombra como señor de la villa a Berenguer de Montoliu.
En el siglo XVII, Vilallonga se encuentra bajo el dominio de la familia Dalmases, uno de cuyos miembros, Pau Ignasi Dalmases, recibió en 1710 el título de Marqués de Vilallonga de manos del rey-archiduque Carlos III.
En el año 1838, la villa fue escenario de un terrible enfrentamiento entre los milicianos y carlistas, estos últimos comandados por el Llarg de Copons. A consecuencia de estos hechos, murieron 138 hombres, la mayoría de la milicia nacional de Reus.
Hijo ilustre de la villa es el cirujano Pere Virgili i Bellver, nacido en Vilallonga en el año 1699 y muerto en Barcelona en 1776. Fue cirujano militar en los hospitales de Tarragona, Valencia y Cádiz, donde fundó el Colegio de Cirugía. En 1755 le fue concedido el privilegio de noble. En Barcelona creó también el Colegio de Cirugía, que dirigió hasta su muerte.
Otro personaje importante hijo del pueblo es Josep Mestre i Miquel (1868-1949), médico, político y agrónomo, del que cabe destacar que fundó la cátedra ambulante de agricultura. Fue presidente de la Diputació de Tarragona (1913-1915), además de formar parte del primer Consejo Ejecutivo de la Mancomunidad de Catalunya y ser presidente del Colegio Oficial de Médicos de la provincia de Tarragona.

Vilallonga celebra fiesta el día 30 de julio, festividad de San Abdón y San Senen, y el día 11 de noviembre, en honor a San Martín. La Feria se celebra el primer domingo del mes de octubre. La fiesta de la Rosa es el segundo domingo de mayo. También se celebra el Carnaval.
El edificio más notable de la población es la Iglesia Parroquial de Sant Martí, que data del siglo XVIII. Es necesario destacar la magnífica fachada, que permanece inacabada. Sobre la cornisa hay un frontón triangular sostenido por cuatro columnas y dos pilares, con capiteles corintios. También sobre la puerta de entrada se puede ver un relieve que representa a Sant Martí, compartiendo la capa con un pobre.
La villa conserva también un portal que formaba parte de la antigua muralla.
Dentro del término se encuentra la ermita de la Mare de Déu del Roser, de la que se desconoce la fecha de su construcción. Francesc Blasi Vallespinosa, en su libro "Santuaris Marians…", dice que es posible que la ermita de Vilallonga fuese la primera de la Diócesis de esta titularidad. El edificio ha sufrido diversas transformaciones, con el paso de los años.
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