Basílica de Nuestra Señora de la Vega. Dedicada a la patrona de Haro, tradicionalmente se dice que la basílica existió desde tiempos de la aparición de la Virgen, es decir, hacia el siglo X, situada en la vega, extramuros de la villa.
Iglesia parroquial de Santo Tomás. En un edificio construido en le siglo XVI, realizado en piedra sillar, de tres naves de igual altura, con bóvedas de crucería estrellada, sobre arcos apuntados y columnas y pilastras adosadas.
Palacio de los Condes de Haro. Por sus adornos finales corresponde al primer barroco español del XVII, y por su planta renacentista y sobriedad decorativa inicial, según las estrictas y majestuosas líneas del purismo, sería del XVI.
Palacio de Beldaña. La llamada casa de Paternina forma uno de los rincones más atractivos y evocadores de Haro, y se encuentra en la rinconada de la antigua muralla.
Palacio de Tejada. Fabrica de sillería con tres alturas de estilo transición, con predominio del barroco (frontones curvos rotos sobre ménsulas) sobre el neoclásico (pilastras laterales y la disposición regular de la decoración) e incluso alguna influencia del rococó francés.
Ayuntamiento neoclásico de Ventura Rodríguez. Fabrica de sillería y Casa Consistorial desde su construcción, en tiempos de Carlos III, el rey albañil, la obra civil más importante y mejor conservada de la Ciudad, al menos su fachada principal.
Palacio de Salazar. El palacio es espléndida fábrica de sillería del renacimiento español, del XVIII, y ejemplar muestra de la transición de la riqueza ornamental del plateresco a la severidad y purismo del herreriano, anterior al barroco.