SANT POL DE MAR

Sant Pol, como todas las poblaciones costeras, ha sufrido cambios en muchos ámbitos diferentes. Podríamos hablar de lo que había sido, de la industria que había, del campesinado, de la pesca, del comercio... al fin y al cabo, pero, no reflejaría la situación actual. Sant Pol, bañado por el Mediterráneo, acontece hoy uno de los pueblos con más atractivo de la costa del Maresme, por motivos muy diversos: por su gente, de carácter abierto y agradable; por las playas, dibujadas por un mar que peina la arena limpia y bien cuidada, que hacen que quienes las visitan puedan disfrutar de largas horas de recreo, bien tomando el sol o bien practicando diferentes deportes acuáticos.

La villa de Sant Pol, con las casas escalonadas que siguen las formas de las montañas dónde se asientan, es un ejemplo clásico del pueblo mediterráneo. Esta fisonomía, junto con la gran oferta urbanística de qué dispone, provoca el acercamiento y despierta el interés de mucha gente de ciudades próximas –que tiene en este pueblo una segunda residencia– y de turistas que vienen a pasar el verano. La creciente función del municipio como lugar de veraneo ha reducido el papel de la agricultura, con la desaparición del secano (olivo, viña, almendro y algarroba), y el de fresones es prácticamente el único cultivo. Por otro lado, las empresas pequeñas y medianas, la construcción y los comercios familiares –mayoritariamente de servicios dirigidos al turismo– configuran los otros puntales en que se basa la economía

de Sant Pol.

La gastronomía, que refleja de una manera bien fiel la dieta mediterránea, se ve mejorada por el extenso abanico de productos autóctonos. Estos ingredientes, mezclados sabiamente con el arte culinario de sus magníficos restauradores, hacen que la cocina mediterránea acontezca un mito para los paladares de los mejores gourmets. Y para acabar un delicioso ágape, ni que decir tiene: los postres, fresas de Sant Pol.

Lugares de interés

La ermita de Sant Pau. Artísticamente la parte más importante del conjunto arquitectónico es una habitación romanogótica del siglo VI que existe en la ermita. Esta ermita se construyó en el siglo XI, pero hoy, del edificio original, tan sólo nos queda el ábside y una de las ventanas de la fachada norte de estilo románico. En el interior del edificio hay la imagen del apóstol Sant Pau, obra de Joaquim Renart.

La iglesia parroquial de Sant Jaume, de finales del siglo XVI, de estilo gótico tardío, la cual se reconstruyó adosada a una torre de defensa, del siglo XV, que pasó a hacer –y todavía hace– las funciones de campanario. La iglesia conserva el grupo escultórico La Piedad, de Juan Martínez Montañés (siglos XVI-XVII).

De entre la variada obra arquitectónica modernista, la mayor parte de la cual es del arquitecto Ignasi Mas Morell, destaca el edificio de las Escuelas, en la calle Santa Clara, inauguradas el 1910. También son de Mas Morell las casas modernistas del Dr. Roura, can Planiol y can Tió.

Es de visita obligada también el museo de Sant Pol, que posee obras de Ramon Casas, Ramon Pichot, Joan Miró, Perejaume, etc.

El paseo de la Punta, el cual es, sin duda, el mejor mirador de la playa y el mar de toda la comarca, construido entre los acantilados y el mar como en plena Costa Brava.

También se puede disfrutar del ancho parque del Litoral, a poniente de la población, auténtico delta de la riera de Vallalta, la cual recoje buena parte del agua de la Sierra del Montnegre.

Tocando al Parque del Litoral se encuentra la masía de can Villà, el cortijo catalán más próximo al mar, construido entre los siglos XVI y XVII. Conserva una ventana de estilo gótico.

Ferias y Fiestas

Enero. Fiesta Mayor de Sant Pau.

Julio. Fiesta Mayor de Sant Jaume.

Agosto. Feria alternativa.

Diciembre. Nadàlia: Iniciativa lúdica y de recreo pensada para los niños durante las vacaciones de Nadal.

Ayuntamiento de Sant Pol de Mar
Plaça de la Vila, 1
Tel.: 93 760 04 51
Fax: 93 760 13 52
anna.matas@santpol.org
http://santpol.polnetwork.net

info@turismedia.com