MATARÓ

Mataró, capital de la comarca del Maresme, es una ciudad viva, en transformación constante y con un patrimonio cultural importante que la dota de personalidad propia. Su privilegiada situación geográfica –por un lado el mar y por el otro la Serralada Litoral– hace que las condiciones climáticas de Mataró sean idóneas para disfrutar de la ciudad.

La ciudad de Mataró tiene el privilegio de tener su origen en la época romana. La valiosa herencia de esta época

se manifiesta en la villa romana de Torre Llauder, de finales del siglo I a.C., y en los últimos hallazgos al casco antiguo. Paseando por las calles del centro de la ciudad se puede hacer un recorrido ágil por su historia, un recorrido que nos permite disfrutar, también, del barroco, encontrar influencias arquitectónicas coloniales y contemplar una muestra destacada del modernismo de la mano de uno de sus máximos representantes: el arquitecto mataroní Josep Puig y Cadafalch.

Lugares de interés

Las murallas de Mataró. Obra construida entre el 1569 y el 1600, según proyecto del ingeniero real Jorge de Setara. Se pueden ver tramos a la Muralla de los Genoveses –recientemente restaurada–, a la Muralla del Titus, y sobre el Camino real, visible desde can Xammar.

Casas Milà y Escolà. Edificios que mantienen la imagen que probablemente tenían las casas mataronines del siglo XVI. Fachadas enlucidas y alisadas con colores naturales, portales enmarcados con piedra picada y ventanas engalanadas de estilo gótico tardío.

Museo Archivo de Santa María y casa Escolà. Conservan en la fachada elementos góticos tardíos del siglo XVI. Junto con la casa contigua, habían construido una masía de tres cuerpos, can Seguí.

Can Llorell, actualmente can Fradera. Conserva a la fachada ventanas góticas tardías (siglo XVI) y el escudo de armas de la familia Llorell, de estilo renacentista. El subsuelo de la casa, igual que el de la plaza, contiene restos y mosaicos de época romana.

Basílica de Santa Maria. Edificio construido a partir del 1675 y acabado al siglo XVIII, según traza o proyecto del arquitecto milanés Ercole Turelli. En Santa Maria hay que admirar también el Retablo del Rosal, construido a finales del siglo XVII por el arquitecto y escultor mataroní Antoni Riera i Mora, con la colaboración de su hijo Marià Riera y del escultor Lluís Bonifàs. Al Fossar Xic, se pueden admirar los dibujos exteriores de la capilla de las Dolores, renovados recientemente.

Conjunto de los Dolores. Dentro de Santa Maria es uno de los exponentes del Barroco catalán mejor conservados. El espacio principal es la capilla, dónde podemos contemplar un impresionante conjunto de telas con las estaciones del Vía Crucis y los Dolores de la Virgen María. Personajes de aspecto dramático y paisajes próximos al visitante de la época, Viladomat transmite con gran acierto los valores y los sentimientos de los hechos que narran las escenas.

Es el corazón del Mataró antiguo. La planta actual de la plaza corresponde a la ampliación hecha el año 1773 de la pequeña plaza medieval. Muchas casas de la plaza todavía tienen imagen barroca, como can Bosch o casa de la Fuente (siglo XVII) con las armas de la ciudad esculpidas en la fachada. En las calles del entorno hay que mencionar: can Ricart (siglo XVIII), a la esquina de las calles de Beata Maria y de Santa Maria, y can Puig i Cadafalch (siglo XVIII) en el Callejón con dibujo original en la fachada.

Plaza del Ayuntamiento. Entraremos por la calle de Palau para ver can Palauet, antiguo casal de la familia Palau, hoy en día sede de los archivos Municipal de Mataró y Comarcal del Maresme y también acoge una sala de exposiciones temporales. Aunque contiene un ventanal gótico del siglo XV, la fachada está totalmente renovada. En el interior, la ordenación de la planta principal con decoración del siglo XIX y una parte de las bodegas son de época barroca.

Plaza de la Pescadería. En esta plaza debemos destacar dos casas: la casa Martí (siglo XVIII), calle de Sant Cristòfol con un dibujo interesante y renovado, y can Castany (siglo XVIII) que conserva las características celosías barrocas en las ventanas de la fachada. El edificio de la Pescadería es neoclásico.

Calle de Barcelona. Casas y casales conforman una calle plenamente barroca, aunque el paso del tiempo y la actividad comercial han transformado o sustituido muchos de sus elementos. De esta calle mencionaremos concretamente la casa Izquierda (siglo XVII), dónde vivió y tenía el taller el arquitecto y escultor mataroní Antoni Riera i Mora, autor del retablo del Rosal de Santa Maria; La casa de la Joyería Cabré, La casa Colomer y La casa Pineda, todas tres del siglo XVIII.

Plaza de Santa Anna. De la plaza barroca formada al siglo XVIII sólo queda la iglesia del Colegio Escolapio de Santa Anna. La portalada (1789) fue obrada por el hermano escolapio Josep Guardia, probablemente según traza del escultor Carles Moretó. La iglesia de Santa Anna (siglo XVIII) tiene planta de cruz latina, tres naves, cúpula sobre el crucero central, y las columnas de orden compuesto reparten el espacio interior. Es muy transformada.

La Riera. Calle principal del Mataró barroco y lo es todavía del Mataró actual. La Riera fue edificada de nueva planta durante los siglos XVII y XVIII. De las casas y casales de la época, quedan únicamente las casas de can Fité, a la esquina de a pie del Pujol, y can Palau con la fachada reformada durante el siglo pasado, que conserva a la entrada, planta baja, una pequeña capilla de la Virgen María (1683).

Calle de Sant Josep. Encontraremos el conjunto de Sant Josep, antiguo convento carmelita, del cual hay que destacar la fachada, la iglesia y el claustro. Fue edificado a partir del 1588. Calle d’en Moles. En la parte más alta podremos ver algunas de las casas de cuerpo más antiguas que se conservan, de planta baja y piso, fachada con ventana, no con balcón, e importante alero.

Calle Bonaire. Es quizás la más emblemática de las calles barrocas mataronines. Podemos observar los edificios de can Fins; can Gallifa; el conjunto del Casal y finalmente can Palau Soler.

Calle de Sant Francesc d’Asís. Encontraremos can Tunyí Falguera (siglo XVII), que hace esquina con la calle de la Coma. Tocando a Santa Maria, los edificios de la vicaría vieja (siglo XVII).

Calle Nueva. Es otra calle característica del Mataró barroco. Destacaremos cal Bisbe Mas (siglo XVII), can Cabré, can Gelenques, y el edificio del Fomento, que conserva dos magníficas gárgolas de la edificación primitiva.
Calle de Argentona. En la esquina con la muralla del Tigre, can Torner es un interesante casal barroco, con una pequeña cúpula sobre la escalera e interesantes dibujos. Más allá, la casa natal de Miquel Biada, propulsor del ferrocarril Barcelona-Mataró.
Convento de las Caputxines. Conjunto arquitectónico inaugurado el año 1741 con la llegada de las monjas Caputxines. Es un edificio ejemplar del espíritu barroco de la Contrareforma en Mataró: arquitectura sólida como un castillo y austera como un monasterio.

El Hospital de Sant Jaume y Santa Magdalena. Fue construido el siglo XVIII. Edificado por voluntad testamentaria de Mn. Jaume Sala, en el mismo lugar que el año 1646 se inauguró el primitivo hospital.

Casa Villalonga. Construida el 1846, del maestro de obras mataroní Jeroni Boada, a interés de Gaietà de Villalonga. Con inscripción latina de la fecha de construcción a la fachada. El edificio ordena y caracteriza la parte de levante de la plaza Grande.

La Pescadería. Uno de los edificios característicos de la ciudad en la época. Fue construido, el año 1841, sobre la muralla, por el arquitecto Garriga i Roca, para ubicar las paradas de venta de pescado.

Can Ximenes. Construida en espacios que habían ocupado anteriormente la muralla y el portal de Barcelona.

Can Rifà. Construida en 1856 por interés de Joaquim Llovet.

Casa de la Ciutat. Caracterizado por la austeridad y armonía formal exterior, el edificio del Ayuntamiento es el resultado de numerosas ampliaciones y reformas de varios siglos de historia.

Casa Torrellas. Mantiene en les plantas piso el ritmo neoclásico.

Casa Oliveras. Construida el año 1853 por el arquitecto Josep Oriol Mestres i Esplugues. Hay que mencionar las magníficas esculturas que hay sobre los portales.

Colegio de Valldemia. Edificio de inspiración neoclásica proyectado por Jeroni Boada.

Cementerio. El cementerio es el conjunto neoclásico más interesante de la ciudad. Construido en la finca que había ocupado el antiguo convento de los Capuchinos.

Fábrica Martorell, Batlle i Cia. La fachada, datada del 1851, mantiene todavía la manera neoclásica en las plantas piso, aunque en mal estado de conservación.

Fábrica de can Colomer. Actualmente fraccionada en múltiples pequeñas industrias, incorpora los edificios de las fábricas Jaume Baladia i Xarau. Pese al estado de degradación los edificios son todavía descriptivos de la arquitectura industrial –de factura a la inglesa– de aquel período. En el otro lado de la calle se conservan casas de cuerpo representativas de la misma época.

Fábrica Gordils i Dalmau. Al final de la calle de Sant Agustí, núm. 66, encontraremos esta antigua fábrica, después Filatures Viñas, S.A., construida a partir del 1839. Can Gordils fue el primero de los vapores de la ciudad (1838); de su recinto es visible todavía la chimenea.

El Vapor Nou. Edificios de la industria Fills d’Antoni Fàbregas SA. Fueron construidos el año 1856 por la Companyia Arenas i Rosal; conservan la chimenea característica del primitivo vapor.

Casas de cuerpo en la calle de Montserrat. En la calle de Montserrat se conservan sin transformaciones algunas de les casas de cuerpo de la época.

Casas de cuerpo a la calle de Sant Josep Oriol. Algunas de las primeras casas de cuerpo de escaleta que ya tenían dos viviendas, una en planta baja y otro en planta piso, a diferencia de la casa de cuerpo tradicional, de dos plantas, pero tipo dúplex.

Chimenea de can Ymbern. Dentro del recinto de la antigua fábrica de can Ymbern y conservada en medio de la nueva edificación. Es de planta cuadrada, a diferencia de la mayor parte de chimeneas de los vapores mataronins, que eran redondas.

Salón de Sesiones o Salón de Pleno del Ayuntamiento. Encontraremos el magnífico techo decorado por Puig i Cadafalch, que incorpora escudos con las armas del Principado, de la ciudad, de las artes y de los oficios. Puig i Cadafalch dirigió la restauración del techo cuando era arquitecto municipal de Mataró, el año 1893.

Casa Fonrodona. Este inmueble, juntamente con el vecino, fue construido por Jeroni Boada, principal representante en Mataró del Historicismo, el año 1863.

Residencia de Sant Josep. Situada en la calle de la Muralla de Sant Llorenç, la construcción se inició el año 1906 según el proyecto de Eduardo Ferrés i Puig.

La Beneficencia. Edificio proyectado por Puig i Cadafalch, actualmente sede del Patronato de Cultura del Ayuntamiento. Es un edificio bastante interesante, de dos plantas y tejado a dos vertientes, con elementos neogóticos y arcos de descarga, vistos y formatos con tocho, en la fachada. Fue construido el año 1892.

Can Arenas. Edificio de dos cuerpos, de planta baja y piso. Fue construido a mediados del siglo XIX.

Casa Coll i Regàs. La obra más representativa del Modernismo en Mataró la encontramos en la calle de Argentona. El arquitecto mataroní Josep Puig i Cadafalch recibió el encargo el año 1896 de Joaquim Coll i Regàs, empresario mataroní y amigo suyo. La casa fue construida el año 1897. Actualmente es la sede de la Fundación Caja Laietana.

La Presó. Edificio situado en el centro de la ciudad, se alza en la esquina de la Riera con la calle de la Muralla de la Prisión. De planta baja y piso, tiene un patio semicircular inscrito en el segundo cuerpo que afecta a toda la altura del edificio. Es un edificio urbano que presenta dos fachadas alineadas a la calle sin fosa ni murallas.

Casa Parera. Reforma de la fachada proyectada por Puig i Cadafalch el año 1894 de aspecto gótico. Es una casa de cuerpo con planta baja y dos pisos con tejado a una vertiente: ménsulas de estilo neogótico, relieves mitológicos y escudos heráldicos a la cornisa.

Cases Marfà. Casas construidas por Miquel Collet el año 1888. Collet representa la evolución reformadora. Su obra es austera, pero a la misma vez toma los elementos más innovadores del Historicismo.

Capilla del Sacramento. (Basílica de Santa Maria) Obra modernista proyectada por Emili Cabanyes y terminada el año 1892, es de estilo neobizantino y contiene pinturas de Enric Monserdà y de Rafael Estrany.

La Ringlera. El proyecto de construcción de un mercado cubierto en la plaza Gran surgió de la mano de Emili Cabañes el 1891. El año siguiente, el entonces arquitecto municipal de Mataró, Josep Puig i Cadafalch, reformó la cubierta, incorporando un tejado de forma semicilíndrica, con revestimientos cerámicos, ladrillo visto y detalles ornamentales de hierro fraguado.

Tienda La Confianza. Situada a la calle de Sant Cristòfor, el arquitecto Puig i Cadafalch recibe el encargo el año 1894 del fabricante de pasta Francesc Palomer, de hacer la tienda. Inaugurada el año 1896, el establecimiento está situado a los bajos de una antigua casa de cuerpo y presenta, tanto en el interior como en el exterior, decoración de estilo modernista.

Casa Sisternes. En la calle de Sant Simó encontramos una de las obras tempranas de Puig y Cadafalch, construida el año 1893 de encargo de Ernest de Sisternes. Es una casa de cuerpo con planta baja, un primer piso y un patio posterior. Con respecto a la ornamentación del exterior del edificio es una combinación de ladrillo visto, del uso de baldosas y hierro fraguado.

Can Artigas. Tienda de estilo modernista con elementos en el interior como los estantes o el mostrador y en el exterior vitrales plomados con motivos florales y elementos decorativos de madera.

La Aliança. Construida entre el 1918 y el 1920, el edificio de planta baja y dos pisos destaca por el soportal de entrada y la galería de columnas corrida al segundo piso, como también por la decoración esgrafiada.

Casa Borràs i Massó. Pequeña fábrica textil que los señores Borràs y Massó tenían a la calle de Sant Antoni, y que se extendía hasta la calle de Balmes.

Fábrica Cabot i Barba. Fábrica de género de punto sita al final de a pie Churruca. La industria se hizo pequeña e hicieron falta ampliaciones. El arquitecto Puig i Cadafalch, emparentado con la familia Cabot, proyectó el levantamiento de los dos pisos de la nave de ponente, construidos entre el 1897 y el 1907.

Cooperativa Obrera Mataronesa. El joven Gaudí recibió el encargo de ejecutar en Mataró un proyecto de cooperativa textil obrera.

Can Boada. La obra es de planta cuadrada con pequeñas torres de planta redonda en cada esquina, y cubierta con un tejado con cúpulas y rematada la central por un mirador de inspiración medieval. Elementos arabescos y fantasiosos decoran las fachadas.

Hogar Cabanelles. El hogar había sido destinado a ser una dependencia hospitalaria para gente mayor. El recinto tiene una iglesia de estilo gótico, con soportales interiores y unos magníficos jardines escalonados que aprovechan la pendiente del terreno dónde se encuentra ubicada.

El matadero. Situado a la calle Prat de la Riba, en el momento de la construcción formaba parte del área del ensancho en proceso de construcción. Se trata de una obra arquitectónica abierta y bien equilibrada con elementos historicistas.

Ferias y Fiestas

Febrero. Feria-mercado del árbol, planta, flor, animales y jardines.

Junio. Semana del mar.

Julio. Les Santes. Fiesta Mayor.

Octubre. Feria de la Baldosa.

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