| 
|
|
ARBECA |
La
villa de Arbeca, situada en la comarca de les Garrigues,
crece alrededor de una colina de 357 m de altitud y
cuenta con una población de 2.530 habitantes.
En la cima de la colina se encuentran los restos del
antiguo y poderoso Castillo-Palacio de los Duques de
Cardona, que tiene su origen en una fortaleza árabe
conquistada en la mitad del siglo XII. La población
se fue construyendo resguardándose en su entorno.
En el siglo XVIII la propiedad del castillo está
en manos del duque de Medinaceli, señor de Arbeca,
quien introdujo en la villa - trayéndola desde
Palestina- la variedad de aceituna arbequina, a partir
de la cual se produjo el aceite de oliva de les Garrigues.
La promesa de un real de vellón por cada olivo
plantado impulsó el cultivo por toda la comarca.
Esta variedad está considerada como una de les
mejores del mundo, tanto por su producción y
regularidad como por la calidad de su aceite.
Ya en el siglo XX, en medio del recinto histórico-artístico,
formado por los restos de muralla del castillo y parte
de una de sus torres, se construyó el colegio
y su entorno se ha cubierto de vegetación.
En los pies del castillo y dando una vuelta por la villa,
encontramos la Iglesia Parroquial de San Jaime, construida
durante el siglo XVII y consagrada el año 1686,
que tiene una planta de cruz latina de bellas y grandes
proporciones. En las calles y plazas que la rodean hay
pórticos, fachadas de piedra y escudos heráldicos,
y rincones poéticos de regusto medieval, como
la encrucijada porticada de la plaza de la Iglesia con
la calle de Sant Feliu, o bién los pórticos
del Esparter y del Duque de la plaza Mayor.
A 4 km de la villa se eleva, encima de una pequeña
colina, la Capilla de San Miguel, antigua iglesia del
desaparecido poblado de les Borgetes de Salena. Es una
capilla románica, de planta rectangular, de una
sola nave, protegida por tres contrafuertes majestuosos
e iluminados débilmente por una original y artística
ventana en forma de aspillera. En los últimos
años se han hecho obras de acondicionamiento
y se ha convertido en un paraje muy atrayente para pasar
un día de recreo.
Andando 2 kilómetros en dirección a Juneda
llegamos a la Fuente de la Juliana, un surtidor natural
de agua excavado en el sustrato arcilloso basal que
brota lateralmente y de forma ininterrumpida. La estructura,
construida entre los siglos XV y XVI, consta de una
cámara cubierta con una espléndida bóveda
de piedra que, además de mantenerla limpia, reduce
la evaporación y asegura su almacenamiento. Esta
fuente aljibe de obra civil es el reflejo de un tiempo
en que el agua era un recurso escaso y su provisión
obligaba a invertir grandes esfuerzos para garantizar
el abastecimiento. La obra de picapedrero es muy esmerada.
Las obras de drenaje han permitido recuperarla y garantizar
su conservación.
|
|
En medio del pueblo se encuentra un
molino de aceite conocido como el Molino de Argilés,
un molino que se ha podido recuperar prácticamente
todo entero. Se encuentra en un recinto no muy grande,
pero con unas moles de piedra que impresionan. Posiblemente
es de principios del siglo XIX, y las prensas hidráulicas
que se añadieron son de los años veinte
del siglo pasado. El molino dejó de funcionar
después de la Guerra Civil.
Al noreste del término encontramos la partida
de los Vilars, topónimo que recoge, en este
caso, la existencia de dos yacimientos arqueológicos:
una villa romana sin excavar, prácticamente
inédita, y una fortaleza de la primera Edad
del Hierro -fortaleza construida alrededor del 750
a.C.- que llegó a la época ibérica
hasta el siglo IV a.C., y fue abandonada poco después
del 350 a.C. La gente constructora del primer poblado
se instaló durante la segunda mitad de la séptima
centuria, puede que hasta el tercer cuarto, y construyeron
las viviendas y el sistema defensivo que tenía
que protegerles: murallas, torres y chevaux-de-frise,
y más tarde lo reforzaron exteriormente. La
fortaleza constituye un conjunto arqueológico
excepcional y único en nuestro país,
que el año 1998 fue declarado Bién Cultural
de Interés Nacional en la categoría
de Zona Arqueológica por la Generalitat de
Catalunya. Desde 1985 se realizan anualmente campañas
de excavación subvencionadas por la Generalitat,
bajo la dirección científica de arqueólogos
de la Universidad de Lleida. Los resultados obtenidos
son espectaculares.
También en las afueras, situada en una colina
enfrente de la villa, encontramos los restos de la
Ermita de Santa Catalina, que parece que es de comienzos
del siglo XVIII. Actualmente sólo queda de
la antigua Ermita un pequeño recinto con una
portalada de piedra, restos de paredes, la linterna
y los pies de piedra para poner las cruces cuando
se hacía el vía crucis por Semana Santa.
Visitas de interés :
Los Vilars, la fortaleza ibérica en Arbeca.
Una particularidad que distingue los Vilars de muchos
poblados contemporáneos es el emplazamiento
en un lugar llano, prescindiendo así de cualquier
defensa elevada; este hecho es explicable por una
intensa explotación agraria del terreno inmediato.
Este yacimiento muestra uno de los más interesantes
sistemas de defensa de la Edad de Hierro.Tel. 973
160 008 (Ayuntamiento)
Museo Molino de Aceite del Argilés Visitas:
973 160 008
Rutas a pie y en bicicleta:
Ruta a la Fuente de la Juliana: 2 km de ida
Ruta a la Ermita de Sant Miquel de les Borgetes: 2,
3 km de ida
Fiestas y acontecimientos de interés:
Mercado: todos los viernes por la mañana
Jornadas culturales: todo el mes de abril; Encuentro
en la Capilla: 1 de mayo; Encuentro sardanístico
Villa de Arbeca: finales del mes de julio; Fiesta
Mayor: por la festividad de la Asunción de
María (15 de agosto); Feria de Santa Catalina:
tercer fin de semana de noviembre; Feria del Perro
Cazador: el sábado de la Feria de Santa Catalina;
Cross Villa de Arbeca: finales de enero o principios
de febrero
Ayuntamiento
Pl. de la Generalitat, 3 - Tel. 973 160 008 - Fax.
973 160 459
Horario: de lunes a viernes, de 10 h a 13 h
|
|
 |
|
 |