El gran templo de la villa marinera es la iglesia catedral Nuestra Señora de la Anunciación, Bien de Interés Cultural desde 1931.
El convento de San Francisco se creía fundado por el propio santo de Asís en 1214.
A finales del siglo XVI se remonta el origen de la iglesia y el colegio de la Compañía de Jesús (parroquia de la anunciación).
El convento de las clarisas de la Santa Cruz, en la calle Alta, es otro ejemplo de arquitectura conventual de la época moderna.
La iglesia de Nuestra Señora de la Consolación, en la calle Alta, cuya edificación concluyó hacia el año 1773.
Uno de los más emblemáticos es la iglesia de Santa Lucía, construida entre 1854 y 1868 y considerada uno de los mejores ejemplos de arquitectura religiosa romántica de España.
En Santander se conserva también un interesante y singular ejemplo de arquitectura monumental religiosa del siglo XIX: el cementerio protestante, una de las pocas muestras del patrimonio protestante de España.
El decimonónico lenguaje neogótico está representado con varios ejemplos de interés de Santander. Uno de ellos es la iglesia y residencia del Sagrado Corazón.
Otra muestra de esta corriente arquitectónica es el convento de Nuestra Señora de la Visitación de Santa María (Salesas Reales).
Del legado renacentista y barroco arquitectónico civil cabe resaltar la casa y torre de Riva Herrera, declarado en 1979 Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento.
Casa de los Arcos de Botín (1838-1840), bloque sobrio y estilizado de cuatro pisos, de planta rectangular y bajos comerciales resaltados por una gran galería porticada, sobre los que se asientan las tres plantas superiores destinadas a viviendas.
Mercado del Este Santander (1840-1841).
En este pabellón introduce el tema de la galería comercial de raíz parisina, como paseo público cubierto por una armadura ferrovítrea –es una de las primeras experiencias españolas con el cristal–.
El coso de Cuatro Caminos fue diseñado acudiendo a un repertorio neomudéjar.
A lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, empieza a consolidarse el entorno de El Sardinero como estación balnearia con la presencia cada vez más frecuente de la realeza a partir de la década de los sesenta.
El Palacio de la Magdalena. El edificio es un complejo plagado de citas centroeuropeas y anglosajonas, en homenaje a la reina inglesa.
El Gran casino (1913) es un edificio ubicado sobre el emplazamiento del antiguo, cuyo origen se remontaba al año 1890.
El aristocrático Hotel Reina Victoria (Hotel Real) es otra de las piezas clave de la nueva ciudad-balneario.
La Biblioteca Menéndez Pelayo y la Biblioteca y Museo Municipal;
La Casa de Correos y Telégrafos;
La Casa de Salud Marqués de Valdecilla. Todos ellos son muestra del regionalismo montañés.