Situado en la costa oriental de Cantabria, junto a una de las bahías más espectaculares del Cantábrico, Laredo es uno de los puertos principales de Cantabria. Su despegue está marcado por la concesión del fuero en 1200 de manos del rey Alfonso VIII, que le otorgaba la jurisdicción para la explotación comercial de la mar, desde la canal de Galizano hasta la desembocadura del Asón. Asimismo, la villa fue escenario de dos viajes que marcan simbólicamente la España moderna: la partida en 1496 de Juana de Castilla, hija de los Reyes Católicos, a Flandes, donde se casó con Felipe de Borgoña ‘El Hermoso', y el desembarco de su hijo, el emperador Carlos V, camino de su retiro en Yuste, sesenta años más tarde.
En la actualidad, Laredo es uno de los destinos favoritos de los miles de turistas que en verano se acercan a Cantabria. A esto han contribuido su ubicación, a medio camino de Santander y los mayores núcleos de población de Vizcaya; la belleza de su entorno, a un margen de la Reserva Natural de las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel, y la extensa línea de playa de casi seis kilómetros y medio de los arenales de La Salvé y Regatón.
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Lugares de interés |
En el municipio de Laredo se han localizado diversos concheros prehistóricos, en el barrio de la Pesquera, en la cueva de la Baja de Tarrueza (entre el Pico del Hacha y la Peña de San Vicente) y en el abrigo del Hoyo Viota, en La Arenosa, datados en el Postpaleolítico.
De época protohistórica han aparecido testimonios relevantes como el castro del Pico del Hacha, un recinto amurallado de unas 2 has, situado entre Seña (Limpias) y Laredo, desde el cual se tiene un buen control de la costa y los valles cercanos.
Restos de un navío holandés de guerra del siglo XVII, hundido en las postrimerías de la Guerra de Sucesión y armado con 40 cañones.
Santa Catalina, también conocida como San Martín, es una iglesia documentada en 1068 y era escenario de las reuniones del Cabildo de Mareantes y Pescadores de San Martín, una venerable institución que existía desde el año mil. De este edificio destaca la espadaña horadada por siete vanos.
Santa María de la Asunción, que corona y domina el casco viejo de la villa, es el monumento religioso más destacado de Laredo y una de los más importantes construcciones religiosas de Cantabria, declarada Monumento Histórico-Artístico Nacional el 4 de julio de 1931.
El convento de San Francisco se alza en el Arrabal de Laredo y está ocupado desde 1884 por una comunidad de Madres Trinitarias que llegaron de Villaverde de Pontones.
Laredo custodia el casco urbano antiguo más extenso y coherente de la costa cántabra, desplegado entre la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción y el convento de San Francisco.
De época bajomedieval todavía se alzan las casas-torre de Gutiérrez de Rada, también llamada de la familia Villota; la de Villota del Hoyo o casa de la Hoz; la ‘del condestable' de la rúa San Marcial; y la del Condestable o ‘del merino', en la calle Merenillo, llamada así por haber sido propiedad del condestable Pedro Fernández de Velasco.
Entre los edificios públicos de la Edad Moderna sobresale la Casa Consitorial, uno de los mejores ejemplos de arquitectura civil renacentista de Cantabria.
En el tránsito del siglo XIX al XX son también numerosos los proyectos públicos que se acometieron en Laredo, entre ellos son de reseñar el Matadero (1899) y el Mercado de Abastos (1900, inventariado en 2001).
Entre las obras de ingeniería más veteranas y relevantes acometidas en la villa destaca el túnel de La Atalaya, un pasillo de 200 m de longitud y 4,5 de anchura tallado directamente en la roca, que fue concebido como vía de paso desde la puebla hasta un puerto de refugio a construir frente a los temporales.
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Fiestas y ferias |
Febrero, Carnaval. Se trata de una celebración moderna que compite con el de la vecina Santoña. El pregón lo proclama un rey Momo.
13 junio, San Antonio de Padua. Lo organiza el venerable Cabildo de Mareantes y Navegantes de la Cofradía de Pescadores de San Martín de Laredo. La imagen del santo se porta desde la iglesia, extramuros de la localidad, hasta el puerto.
15 agosto, Virgen de la Asunción. Se trata de la fiesta de la patrona de la villa. Al día siguiente se festeja San Roque jornada en la cual coinciden numerosos eventos culinarios, entre ellos el Día de la Marmita y Guiso Libre de bonito, un certamen gastronómico que se organiza desde 1978.
Último viernes de agosto, Batalla de las flores. Consiste en un desfile de carrozas adornadas con flores, acompañadas de comparsas y grupos folclóricos, que se concentra en la alameda de Miramar. Su belicoso nombre se debe tanto al despliegue de color, como al hecho de que los participantes no cesan de arrojar pétalos y flores al público. Se celebra desde 1909, año en que dejó de hacerse en Santander, y tiene su origen en una procesión marinera. Está considerada de Interés Turístico Nacional.
11 noviembre, San Martín. También corre a cargo del Cabildo de Pescadores de San Martín.
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