El
municipio de Regencós, situado en la segunda línea
inmediata del litoral, es una localidad tranquila y plácida
formada por un núcleo compacto de una cincuentena de
casas en torno a la iglesia, con callejuelas estrechas y cortas
que conservan tramos del antiguo empedrado.
La construcción de la iglesia de Sant Vicenç
comenzó en el año 1805, según marca una
lápida del muro de la cabecera exterior, y se cree
que acabó en 1815. El edificio es de una sola nave
con capillas laterales y ábside poligonal cubierto
con lunetos.
En el municipio aún se observan los restos de antiguas
fortificaciones de finales de la Edad Media: torres, muros
y portales.
Regencós se encuentra a los pies del Quermany Gros,
colina en forma de altiplano que es una señal identificativa
característica del paisaje de un extenso sector de
la comarca.
Este pueblo ha sido muy conocido por sus ladrillares, que
daban trabajo a buena parte de la población. Entre
los siglos XIX y XX llegó a haber cerca de una veintena.
En estas |
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fábricas
se elaboraban manualmente los tradicionales adobes, baldosas
y ladrillos. En la actualidad únicamente subsiste la
de Josep Ferrer, último testimonio de un oficio que
había dado mucha vida a este pueblo.
Un lugar del término que cabe destacar es el barrio
de Puigcalent, situado a 800 m del pueblo. Se trata de una
agrupación de masías de los siglos XVII-XVIII
situadas en lo alto de un cerro poco elevado desde el que
se disfruta de un extenso panorama de la bella llanura bajoampurdanesa |