El Baix Empordà es un lugar de ensueño. Montaña,
llanura y mar se combinan en una armonía natural
y hacen de este pequeño territorio una joya de contenido.
Su paisaje, de una magnitud y admiración incomparables,
guarda todavía hoy el testimonio de todos aquellos
habitantes que, desde antes de los íberos y a lo
largo de la historia, han dejado significativas huellas
en los numerosos yacimientos arqueológicos y en las
construcciones de carácter civil y religioso. Su
valioso patrimonio histórico y la belleza de su riqueza
natural descubren una comarca donde se han sabido combinar
las zonas protegidas con las zonas de excelencia turística.
Sus gentes os darán la bienvenida a la comarca, porque
toda esta tierra invita a conocerla y quererla.